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En ambos lados sobresale el acto controversial

Hay una sensación natural ante la denuncia, pero no la sienten los adversarios

Publicado: 2017-12-17

En la defensa que esgrime PPK ante el panel de entrevistadores, se siente que falta un alegato que cae por su propio peso: Cuando él estuvo en el gobierno y su socio firmó contratos, cualquier persona que conoce el ámbito empresarial sabe y se da cuenta de inmediato que las tareas que lo ocupan en la función ejecutiva son de tal magnitud que el tema de su "empresita" queda de lado, con mayor razón en cuanto no está interviniendo directamente en esos asuntos. En todo momento esperábamos que indicara eso, pero no lo hizo.

Pero los entrevistadores y los acusadores demuestran su desconocimiento total de esta temática porque se mueven al compás de apetitos ridículos, pensando que lo natural es escuchar e indagar como está yendo el "banquito". Por Dios, hombre, aunque no sea plata propia, los miles de millones que debe aprobar y los cientos de tareas que debe enfrentar en el día a día no le dejan espacio de tiempo para preocuparse por la marcha del negocio particular, que en otra situación (actuación en el ámbito privado) sería motivo quizá hasta de desvelos e inquietudes.

Los que fungen de "mil oficios", que pretenden saber de todo cuando en realidad no saben de nada, quedan en evidencia de su orfandad de ilustración en muchas de las principales actividades del quehacer público. ¡Y esos son los que pretenden vacar al mismísimo presidente del país!

Pero el presidente, por su parte, también despierta las suspicacias pues en ningún momento alegó su total falta de tiempo para dedicarlo a su negocio particular. Aunque  en cuanto a las utilidades que le reparte su empresa, es difícil que la contabilidad señale con claridad el origen de las mismas para  ubicar directamente cuales derivan de trabajos con Odebrecht, porque generalmente las utilidades se muestran de manera consolidada, es decir en un solo paquete. Pero es cierto que algunas empresas las muestran contrato por contrato.

También hay que tomar en cuenta que el señor presidente declaró utilidades de más de seis millones (¿soles o dólares?) sobre las que pagó sus impuestos, y frente a eso también resulta discutible el interés de conocer si algo de eso, y cuanto, se origina en contratos con el estado, más aún cuando los trabajos han sido para Odebrecht y no directamente para el estado. Reiteramos, con tantos asuntos en la cabeza ¿podemos tener la claridad suficiente para estar atisbando siempre lo que está haciendo la "empresita", por más que sea de su propiedad?

De temas empresariales no saben nada esos náufragos del parlamento. ¡Y esos son los que dictan leyes! ¡Dios mío, protégenos! Y los entrevistadores no se quedan atrás, ahorita estoy escuchando a Roxana Cueva y me dan ganas de llorar. Pero ella es una más, de su mismo lote es la Milagros Leyva. Chicas, dedíquense a otra cosa, comenten sobre farándula.


Escrito por

Julio Andre Checa

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Rigor y monerías

Análisis y comentarios con énfasis en temas políticos, culturales, deportivos y del día a día.