el fango está en todos lados

Kenji es el único capaz de lavar la cara al fujimorismo

Publicado: 2017-12-22

Keiko Fujimori enredada en su soberbia y en su ego prefirió rodearse de sus incondicionales que solo persiguen, como en todo caso, buscar la manera de cosechar honores y prebendas. No reconoció o no quiso reconocer que tenía al lado al mejor asesor que podía conseguir, su propio hermano Kenji.

Kenji ha demostrado tener más muñeca que toda la plana mayor de su partido Fuerza Popular. Muchos han intentado mellar su autoestima ninguneándolo, pero el ha demostrado que está muchos planetas por encima de la totalidad de todos ellos.

¿Cual es el origen de ese ángel que ha desarrollado el que parecía ser, años atrás, solo un díscolo hijo de papito? Sin lugar a dudas el único secreto que explica su llegada fácil a todos los sectores es que supo tener barrio, calle y esquina. ¿Cuando obtuvo esta trilogía imprescindible para tener éxito social en la gran masa, y por extensión en los círculos cerrados? ¡Vaya uno a saber! Tal vez su compañeros de colegio puedan descifrar este misterio.

Lo cierto es que la gente lo siente como uno de los suyos. Su manera de actuar despierta natural simpatía pues trasciende como una persona confiable en temas delicados donde deben primar los valores que la gente aprecia, como son la justicia, la solidaridad, la generosidad, el coraje, en suma ese todo que nos encanta a los peruanos pues concentra las cualidades que todos quisiéramos lucir.

En manos de Kenji está la labor de reconciliar al fujimorismo con la nación. Si sigue así, sereno pero firme en sus acciones, seguro de lo que está haciendo y desoyendo los infaltables cantos de sirena, su avance en la política nacional, intencionalmente o no, lo llevarán tarde o temprano a tener un papel preponderante en nuestro futuro. En su avance verá caer a tanto títere que creyéndose la gran figura se irá derrumbando en el camino, derrotado por sus propias ambiciones y envuelto en sus odios malsanos y en su corrupción sin retorno.

Ojalá que le vaya bien mientras mantenga sus buenas intenciones. Por lo pronto lo justo y nuestro deber es reconocer que el estado peruano queda en gran deuda con él, dado que cuando cundía el pánico y asomaban los fantasmas del desgobierno, él no tuvo empacho alguno en poner el pecho para salvar la situación nacional. Tu gesta, Kenji, se parece a la de José Andrés Rázuri en la batalla de Junín, cuando cambió deliberadamente la orden recibida para convertir lo que parecía derrota en brillante victoria. Anoche tú fuiste el Rázuri en el parlamento, sin duda alguna la victoria se te debe a ti.


Escrito por

Julio Andre Checa

Cambiar es lo que necesitamos con urgencia. Aceptemos el cambio apoyándolo y promoviéndolo. Poco o mucho, como corresponda, pero cambiemos


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Rigor y monerías

Análisis y comentarios con énfasis en temas políticos, culturales, deportivos y del día a día.