¡que sigan trabajando!

¡Cholazos!

Tal vez no es otra cosa que nuestra idiosincrasia 

Publicado: 2018-04-01

Parece una contraseña nacional pues todos a coro repiten lo mismo, desde la propia Keiko Fujimori: el presidente tiene que ensuciarse los zapatos, tiene que tener presencia en todo sitio donde el pueblo necesita obras o acción en determinado tema. La pregunta que me hago es, ¿para eso escogemos un presidente? ¿no es que el presidente tiene su lugar natural de trabajo en su despacho diario?

Ahora no más todos baten palmas porque Vizcarra se aparece en el Hospital del Niño o en las ceremonias de Semana Santa en Ayacucho. Trato de imaginar estas mismas peticiones tan chicha en los países vecinos, y salvo casos de catástrofes nacionales o inauguraciones de mucha importancia, no veo que el presidente tenga como deber su concurrencia a los distintos puntos de la república. ¿Para qué? ¿Para enterarse de las necesidades? Mira tú, si como peruano no conoces las necesidades de tu país, está demás que accedas a la presidencia.

Y para los temas del día a día tienes los ministros y estos a su vez a los vice ministros, los que a su vez cuentan con los directores y así en cadena....Pero no, nuestros paisanos viven subordinados a la idea de que es deseable que el presi dé la cara. Tanto así que me zumba el recuerdo de aquella buena señora que sufrió en su casita una filtración que la había anegado, y ante cámaras de Tv clamaba llorando "¡yo quiero que venga Toledo!" Yo me imaginaba al presidente Toledo en fundado en su overol, con su casco y su llave inglesa, bien a lo gasfitero, para solucionar el problema de la señora.

Pero esta obsesión por la presencia del titular en todo lugar viene desde lejos. Hace más de cuarenta años, en una tarea de perforaciones en unos yacimientos mineros, el jefe de la empresa contratante reclamaba por la presencia del supervisor sueco de la empresa contratista en el campo. Este técnico me contaba a su regreso que se presentó ante el jefe que reclamaba por él y le dijo, "ya estoy aquí, ¿cual es el problema?", a lo que este le respondió "ya no hay ningún problema, ya estás aquí". Obviamente el técnico extranjero manifestaba su sorpresa y su comentario iba cargado de sorna, muy entendible.

De modo que no nos debe llamar la atención el reclamo que hacen todos, sin excepción, políticos "de nota", comentaristas y analistas, economistas, vulgo en general. En realidad el tema es solo de imagen cercana al pueblo, y en ese entendimiento sería mucho más aceptable que el presidente cada cierto tiempo elija un vecino cualquiera de algún punto del país, y se presente ante él y su familia un día señalado de antemano, portando su equipo de cocinero y los insumos necesarios para meterse en la modesta cocina y preparar él mismo un ceviche o un plato nacional para sus eventuales comensales. Eso le granjearía más simpatía y le daría más rédito acompañado de las cámaras de televisión que no se perderían un gesto de este tipo, a la vez que le serviría al mismo mandatario como una válvula de escape y de relax para aflojar la presión.

Para lo demás cuenta con todo su equipo de gobierno, que está obligado a tenerlo enterado de todo lo que sucede en el ambiente mediático, y con lujo de detalles.


Escrito por

Julio Andre Checa

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Rigor y monerías

Análisis y comentarios con énfasis en temas políticos, culturales, deportivos y del día a día.