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¿No resulta adecuado suspender por esta vez los desfiles militares?

El gasto que se evita también avalaría la medida

Publicado: 2018-07-20

Una medida de esta naturaleza serviría, en primer lugar, para que el Ministro de Defensa, Gral. (r) José Modesto Huerta Torres se haga conocido, lo que permitirá que por lo menos empecemos a conocer a los miembros del Gabinete Ministerial. Y qué mejor oportunidad que una ocasión en que hay que tomar acciones radicales para apoyar al pueblo en su justa indignación.

Porque, ¿tenemos motivos en realidad para festejar el aniversario de la patria en medio de un charco de inmundicias generalizadas por la corrupción? El pueblo en su conjunto debe tomar conciencia del verdadero significado de la hecatombe que para el estado tiene la crisis actual, sin paralelo en toda la historia republicana, porque está removiendo desde sus bases mismas todas las estructuras de la nación. ¿En las altas esferas hay pretensión de minimizar la realidad?

Nuestras Fuerzas Armadas deben amalgamar todo su espíritu y su accionar con el sentir ciudadano. Y no lo decimos por el interés popular que puede despertar una medida de esta naturaleza, que tal vez no lo sea tanto dado que las grandes mayorías, la de los escasos recursos económicos, ve en el desfile militar una válvula de desfogue para sus grandes problemas y preocupaciones, gracias a la parafernalia patriótica de la gran fiesta cívico-militar. Pero cuando es necesario, medidas de este tipo que cautelan los valores de un pueblo, tienen como fin impregnar de fortaleza espartana el espíritu y templar el cuerpo de los miembros de la sociedad, para que un organismo flácido e indolente se transforme y se   encuentre siempre listo para el sacrificio cuando la patria solo pueda ofrecerle sangre, sudor y lágrimas  a cambio de un futuro promisorio.

No es posible que nuestras Fuerza Armadas desconozcan el ejemplo que a los mayores nos dan, una vez más, los muchachos de este país que representan el futuro de la patria, cuando a lo largo y ancho del Perú deciden suspender sus tradicionales desfiles escolares de 28 de julio.

Hay muchísimas voces que se elevarían en contra de esta propuesta, son las de la gente que quiere que todo pase y nada cambie, la gran masa de corruptos que han permitido que nuestra sociedad desemboque es lo que es hoy. Todo acto que se desarrolle con normalidad, en los momentos actuales solo sirve para alentar la idea de que "aquí no pasa nada. Todo se va a arreglar de la manera normal, respetando las normas y el justo proceso"  Si cuñau, sigan metiendo el cuento de que nuestra situación no es grave y que todo volverá a la "normalidad" con el cambio de papas por yuca.

No señores, y esto incluye también y en primerísmo lugar a nuestras Fuerzas Armadas, aquí anda todo de cabeza, ya tocamos fondo y es en estas situaciones cuando las medidas tienen que ser las propicias sin respetar las formas, más allá de lo estrictamente necesario para no caer en un caos incontrolable. El mundo se desarrolló y se desarrolla por las medidas radicales que en momentos históricos se hace imprescindible aplicar, y uno de esos momentos es el de hoy para el Perú y para los peruanos. Nuestra república y todas las repúblicas democráticas del mundo occidental no serían lo que son si no hubiera habido la revolución francesa. Y las medidas que tenemos que tomar no representan ni una diez millonésima en cambios que lo supuso el colosal evento que cambió por completo la faz del mundo.

Así que aprendamos todos a ponernos los pantalones y a enfrentar con gallardía y pundonor todos los desafíos que nos presenta nuestra actual situación, en la seguridad que sabremos capear el temporal con la ilusión de la patria nueva que debe salir de este cascarón o encrucijada a que nos ha llevado la corrupción generalizada y el séquito de flautistas de Hamelin que hacen el coro de los cantos de sirena en su irresponsable faena de conducirnos al abismo.


Escrito por

Julio Andre Checa

Cambiar es lo que necesitamos con urgencia. Aceptemos el cambio apoyándolo y promoviéndolo. Poco o mucho, como corresponda, pero cambiemos


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Rigor y monerías

Análisis y comentarios con énfasis en temas políticos, culturales, deportivos y del día a día.