¿Hasta cuándo?

la hinchada                     

La pelota no se mancha, Gareca

Tenés que quedarte, ché, no te quedá otra

Publicado: 2018-07-28

Ahora más que nunca tu presencia al frente del seleccionado peruano se hace imprescindible. La enorme e inolvidable tarea realizada hasta llegar a Rusia 2018 tiene esta vez una importancia aún mayor no solo para el futuro del fútbol peruano sino más aún para la recomposición moral y anímica del pueblo que ya te separó un lugar de privilegio en su corazón.

Inclusive el fútbol  mismo, como deporte rector de la mayor masa deportiva del mundo, y cumpliendo su no declarado pero real rol de catalizador de las mejores virtudes humanas, será mirado con encanto y embeleso por sus multitudinarios seguidores y por sus autoridades asombradas por los milagros que esta milagrosa y predestinada actividad puede conseguir en el seno social de la humanidad, cuando constaten que él, el maravilloso fútbol, extiende su influencia al campo político de un país para ayudarlo a superar todo tipo de crisis, incluso de origen moral, ético y legal.

Este nuevo escenario te obliga, querido Ricardo, a asumir o rechazar el más bello reto que jamás podrás encontrar en tu carrera técnica: ser uno de los artífices de la gran tarea de recuperación de los valores de un pueblo al que justamente tú le diste la oportunidad de revalorarse para hacerlo sentir la perentoria necesidad de decidirse a retornar a la búsqueda de su camino limpio, diáfano y honorable que había perdido sumido en una indolencia que la patria no se merece.

¿Rechazarás este honor que el destino pone en tu camino? Todo el cuerpo técnico que te acompañó en lo que para nosotros los peruanos constituyó la epopeya de Rusia, espera tu decisión, junto con la angustiosa expectativa de toda la afición que se te entregó incondicionalmente. La decisión es solo tuya, y aunque no haya pretensión de presionarte, simplemente en el ambiente social del Perú se nota y se respira la ansiedad popular por la respuesta que esperamos de ti. Entendemos que los sucesos aciagos que nublan nuestro cielo político resultan ahora, antes que un estímulo para tu negativa, un acicate para tu respuesta positiva porque desde el fondo de tu alma, en la gran porción que ahora debe tener teñida de rojo y blanco, una voz imperativa te debe estar gritando "¡ché Gareca, no podés negarte, no podés!"

Tu decisión, Ricardo, debe dejarse escuchar con Oviedos o sin Oviedos. Tú, mejor que nadie, sabes que la pelota no se mancha. Y tú, con tu séquito de asesores y con tu orgulloso plantel de jugadores, tienes pase libre entre todo el enjambre de parásitos y cuerpos ensuciados por la corrupción, para transitar entre ellos impávido y con el honor al tope, sin que te salpique ni un ápice de la cochinada. Hazlo, Ricardo, y estarás siendo parte principal de esta inmensa campaña de limpieza y profilaxis que tendremos que ejecutar todos los peruanos para salir de este clima tan turbio que no debe ni podrá abatirnos. Súmate a la cruzada que tu aporte es de la mayor trascendencia para nosotros.



Escrito por

Julio Andre Checa

Cambiar es lo que necesitamos con urgencia. Aceptemos el cambio apoyándolo y promoviéndolo. Poco o mucho, como corresponda, pero cambiemos


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Rigor y monerías

Análisis y comentarios con énfasis en temas políticos, culturales, deportivos y del día a día.